Utilización de las ofertas motivadas en los siniestros que NO son de responsabilidad civil de automóviles

oferta motivada 01

Cuando hablamos de ofertas y respuestas motivadas, acostumbramos a situarnos mentalmente en los siniestros de responsabilidad civil por el uso y circulación de vehículos a motor. No obstante, hay ocasiones en que los asegurados y los perjudicados reclaman también una oferta motivada en siniestros que nada tienen que ver con el seguro de RC de automóviles. Aunque no haya obligación legal de presentar oferta motivada en los siniestros ajenos al ramo de RC automóviles, los equipos de tramitación de siniestros se plantean varias cuestiones: ¿Cómo responder a los solicitantes? ¿Es útil o conveniente enviar una oferta motivada en esos siniestros? ¿Cómo redactaríamos una posible oferta motivada para siniestros que NO son de RC autos?

El objetivo de nuestro Blog es servir de soporte a sus principales destinatarios: los departamentos de siniestros de la Compañías aseguradoras. Con ese objetivo compartimos algunos comentarios sobre este asunto.

  1. La “oferta motivada” en los siniestros de RC autos

Cuando recibe una reclamación, la aseguradora de automóviles tiene obligación de remitir al perjudicado una oferta de indemnización que debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Contendrá una propuesta de indemnización por los daños en las personas y en los bienes.
  • Los daños y perjuicios a las personas se calcularán según los criterios recogidos en el Baremo de Indemnizaciones de la Ley de R. C. y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor.
  • Se acompañará de todos los documentos o informes de que se disponga para la valoración de los daños, incluyendo el informe médico definitivo, de manera que el perjudicado tenga los elementos de juicio necesarios para decidir su aceptación o rechazo.
  • Se hará constar que el pago del importe que se ofrece no se condiciona a la renuncia por el perjudicado del ejercicio de futuras acciones en el caso de que la indemnización percibida fuera inferior a la que en derecho pueda corresponderle.

La aseguradora no tiene obligación de formular la oferta motivada cuando se dé alguno de los motivos que enumeramos a continuación:

  • No queda acreditada la responsabilidad del asegurado
  • No es posible cuantificar el daño sufrido por el perjudicado
  • La reclamación ha sido rechazada (normalmente por falta de cobertura)

Pero esto no significa que pueda guardar silencio y “dar la callada por respuesta” sino que deberá remitir una respuesta motivada especificando los motivos por los que no puede hacer una oferta.

Este sistema permite al asegurador demostrar su intención de liquidar y pagar el siniestro o la imposibilidad de hacerlo por causa justificada.

  1. La utilización de la “oferta motivada” en otro tipo de siniestros

Para los siniestros que NO son de R.C. automóviles no existe una previsión similar a la que acabamos de ver. Únicamente contamos con el artículo 18 de la Ley de Contrato de Seguro (el asegurador debe i) satisfacer la indemnización al término de las investigaciones y peritaciones necesarias para establecer la existencia del siniestro y el importe de los daños y ii) pagar, dentro de los cuarenta días a partir de la recepción de la declaración del siniestro, el importe mínimo que pueda deber según las circunstancias conocidas) y el artículo 20 de la misma Ley (intereses de demora en caso de pago tardío)

Lo que no nos facilita la Ley de Contrato de Seguro es un sistema para acreditar que se ha tratado de liquidar los daños y se ha ofrecido el pago; en definitiva, no disponemos de un sistema para demostrar que el moroso no es el asegurador sino el perjudicado.

¿Se puede utilizar el sistema de “oferta motivada” para demostrar la intención de liquidar y pagar el siniestro o la imposibilidad de hacerlo por causa justificada?

Nuestra respuesta es afirmativa: nada impide al asegurador de responsabilidad civil general (no derivada del uso de automóviles) valerse del sistema de oferta motivada previsto para el automóvil. Es más, creemos que es un sistema útil y muy recomendable…

…para demostrar buena disposición al pago,

…para evidenciar la posible reticencia o falta de colaboración del perjudicado,

…para reclamar informes y documentos que nos hacen falta para valorar los daños y sus causas,

…y para tratar de evitar la aplicación automática de intereses de demora.

El sistema aplicable sería el mismo que el del automóvil aunque, como no es obligatorio, creemos que se pueden hacer algunas matizaciones en relación con la exigencia de renuncia, ya que el pago ofrecido puede condicionarse a la renuncia por el perjudicado al ejercicio de futuras acciones y a la firma de finiquito en caso de aceptación de la misma.

Cuando el asegurador se ha negado a ser reconocido por los servicios médicos de la aseguradora, también puede emplearse este sistema para remitir una respuesta motivada junto con las cartas certificadas (burofax o similar) en las que se solicitó al perjudicado someterse a dicho reconocimiento. De esta manera se acredita que la imposibilidad de ofrecer una indemnización se debió a la negativa (si la hubo) del perjudicado a ser reconocido. Nótese que para la RC de automóviles se establece legalmente la obligación de perjudicado de someterse a tales reconocimientos, pero tal obligación no se impone expresamente en otras modalidades de seguro.

Por último, es también interesante utilizar una “respuesta motivada” para comunicar los rehúses de cobertura, informando al tercero perjudicado que no se puede atender la reclamación porque el asegurado no tiene cobertura. Puede valorarse incluso la posibilidad de acompañar a la respuesta motivada el escrito de rehúse de cobertura que se envió al asegurado: no es descabellado ya que, en caso de demanda, dicho escrito va a terminar en manos del tercero perjudicado.

  1. Tras la oferta motivada, la consignación “para pago” o “en pago”

En el ámbito del seguro de RC de automóviles, se establece la posibilidad del asegurador de realizar, tras la oferta motivada, una consignación “para pago”:

“Podrá consignarse para pago la cantidad ofrecida. La consignación podrá hacerse en dinero efectivo, mediante un aval solidario de duración indefinida y pagadero a primer requerimiento emitido por entidad de crédito o sociedad de garantía recíproca o por cualquier otro medio que, a juicio del órgano jurisdiccional correspondiente, garantice la inmediata disponibilidad, en su caso, de la cantidad consignada”

La consignación “para pago” significa que la retirada de su importe por el perjudicado implica que no se acepta como indemnización definitiva sino como pago a cuenta. En cambio, nosotros consideramos que, en ámbitos diferentes al automóvil, las consignaciones se pueden realizar también “en pago”; es decir, advirtiendo al perjudicado que si retira su importe se entenderá que lo acepta como indemnización total y definitiva. Es recomendable que el gestor de siniestros considere esta posibilidad de consignar para evidenciar la intención de pagar la suma ofrecida y demostrar las posibles reticencias del tercero perjudicado.

Justo Jiménez Fuentes – Director General de Glarus Ibérica

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