El plazo de prescripción de la acción de responsabilidad civil nacida de hechos dañosos que revistan naturaleza delictiva

PLAZOS PRESCRIPCION

Como sabemos, la responsabilidad civil extracontractual surge cuando se cometen actos u omisiones, culposos o negligentes, que causan daños a un tercero.

Los actos del responsable pueden revestir naturaleza delictiva (por ejemplo, conducir en estado de embriaguez, operar una atracción de feria omitiendo elementales medidas de seguridad, manipular armas de forma temeraria, etc.) o tratarse de simples acciones u omisiones negligentes que no se consideran delitos (por ejemplo, no avisar de que el suelo está recién fregado, no haber pegado una baldosa correctamente, etc.).

Dejando aparte las discusiones acerca de la naturaleza de la responsabilidad civil extracontractual, vamos a centrarnos en este artículo en tratar -de forma práctica y útil para los destinatarios de nuestro Blog- cuál es el plazo de prescripción de las acciones para exigir dicha responsabilidad y si hay alguna diferencia si los hechos que la originan tienen carácter de delito o no.

  1. El plazo general de prescripción de la acción de responsabilidad civil extracontractual  

Según el artículo 1.968, apartado segundo, del Código Civil Prescriben por el transcurso de un año…la acción para exigir la responsabilidad civil por…las obligaciones derivadas de la culpa o negligencia de que se trata en el artículo 1.902…”

Solamente apuntaremos una peculiaridad: en el caso de acciones de RC extracontractual reguladas por el derecho civil catalán, el plazo de prescripción es de tres años según dispone el apartado “d” del Artículo 121.21 del Código Civil de Cataluña.

Ahora bien, una vez sentado lo anterior, ¿el plazo es diferente si los actos hechos que dan lugar a esa responsabilidad civil extracontractual tienen carácter delictivo?

  1. El plazo especial de prescripción de la acción de responsabilidad civil extracontractual cuando nace de hechos dañosos que revisten carácter de delito

Hay una interpretación, acogida en algunas sentencias, que considera que, cuando los hechos del responsable son declarados delito, el plazo de prescripción de la acción de responsabilidad civil no es de uno sino de cinco años. Esta doctrina entiende que la acción civil que ha nacido de ese ilícito penal no es la del artículo 1.902 del Código Civil (cuyo plazo de prescripción es de un año) sino la del artículo 1.092 del Código Civil.

El artículo 1.092 dice lo siguiente: “Las obligaciones civiles que nazcan de los delitos o faltas se regirán por las disposiciones del Código Penal”

Por lo tanto, hay quien entiende que en esos casos estamos tratando de un supuesto específico de responsabilidad civil y que, al no tener dicho supuesto un plazo especial de prescripción, debe estarse a lo dispuesto eh el artículo 1.964, apartado 2, del Código Civil (“Las acciones personales que no tengan plazo especial prescriben a los cinco años desde que pueda exigirse el cumplimiento de la obligación”) por lo que el plazo de prescripción no sería de un año sino de cinco.

Quienes así opinan consideran que la acción de responsabilidad civil no ha nacido de un acto culposo o negligente (que es lo que prevé el art. 1.902) sino de un acto penalmente punible (que es a lo que se refiere el art. 1.092) En sentido contrario, si el responsable ha sido absuelto o el proceso penal se ha sobreseído, el plazo de la acción civil sería de un año ya que no ha habido “acto punible”.

  1. Opinión personal

La opinión personal de quien esto escribe es que el plazo de prescripción de las acciones de responsabilidad civil extracontractual es siempre el mismo (un año, salvo los tres años para supuestos sujetos al Derecho Civil Catalán), con independencia de si los hechos que crean la responsabilidad son delictivos o no. Se trata de responsabilidad extracontractual en todo caso y, a mi juicio, el plazo debe ser de un año con independencia de la calificación que esos hechos reciban en el ámbito penal.

Con independencia de mi opinión, es recomendable para cualquier tramitador de siniestros tener en cuenta las puntualizaciones que hemos hecho en el punto 2, ya que no falta jurisprudencia que las acoja. Por ejemplo, cuando nos planteemos el cierre de un siniestro por prescripción de la acción, conviene que consideremos si el proceso penal previo ha terminado con sentencia condenatoria o con alguna otra resolución que no declaraba la existencia de responsabilidad penal. La prudencia y el principio “pro actione” -que invita a interpretar restrictivamente el instituto de la prescripción-, así lo aconsejan.

 Justo Jimenez Fuentes – Director General de Glarus Ibérica

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