¿Qué es eso de los seguros que cubren las franquicias?. Mi experiencia

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Tras aproximadamente nueve años con el coche asegurado a “Todo Riesgo” – en adelante T.R.-, seis años con la primera aseguradora y los últimos tres años con otra, ésta me remite un escrito donde me comunica su voluntad de no renovar el contrato de seguro a su vencimiento. Imagino que se debe a los dos partes de accidente con culpa comunicados en este último año. De nada sirve haber sido un buen conductor en años anteriores, las reglas actuariales y la política de empresa mandan. Nada que decir.

El planteamiento es claro, después de todos estos años el coche va perdiendo valor, por lo que mantener la modalidad de T.R. no es aconsejable ya que, además, cada vez que se renueva el seguro la prima es más elevada.

A partir de aquí uno se plantea para aminorar el coste del seguro del coche cambiar de modalidad de aseguramiento: por ejemplo, pasando del T.R. completo a un sistema de T.R. con Franquicia.

La franquicia es una cantidad o porcentaje fijo que, en caso de siniestro, debe asumir a su propio cargo el asegurado. Con ello se consigue rebajar la prima de la póliza de seguro sin afectar a sus coberturas. El asegurar el vehículo con franquicia protege frente al gran siniestro ya que, en caso de un daño importante, la aseguradora se hace cargo de prácticamente la totalidad de la reparación o del valor venal del vehículo, pero supone un quebranto cuando se trata de pequeñas rayas o golpes, pues cada uno de ellos es considerado un siniestro diferente y el asegurado tiene que soportarlo hasta el límite de la franquicia.

A raíz de estas situaciones se comercializa una nueva variante de reciente introducción en España pero de larga trayectoria en muchos países de la Unión Europea: se trata de aseguradoras, provenientes principalmente del mercado anglosajón, que han visto un nicho de mercado en el aseguramiento de las franquicias. Se trata de un seguro de reembolso o devolución al asegurado de la franquicia por daños que éste haya soportado. En la práctica sería un seguro complementario del aseguramiento principal. Por un lado se dispone de la garantía proporcionada por la primera aseguradora, que cubre el T.R. con franquicia, y por otro, suscribiendo esa póliza complementaria el asegurado no tiene que soportar ningún coste adicional porque tiene cubierta la franquicia.

Por tanto, se dispone de la máxima protección y se evita asumir parte de la reparación del vehículo. El resultado es el mismo que en un seguro T.R. sin franquicia, pero el precio no.

Generalmente estas pólizas complementarias tienen limitaciones en cuanto al número de siniestros que se pueden declarar anualmente. Además, tienen un periodo de carencia de 30 días desde la fecha de entrada en vigor de la póliza. Y directamente no ofrece cobertura si el coste total de los daños es inferior a la franquicia (es decir, que la aseguradora principal no indemnizará). Si no fuera así, estas coberturas serían poco rentables.

Es importante reseñar que la aseguradora principal no tiene necesidad de conocer o de ser informada de que el cliente ha adquirido la protección de la franquicia, porque ésta es una póliza independiente que complementa cualquier otra con franquicia. De esta manera, y de una forma totalmente legal, se dispone de una doble protección y normalmente a menor coste.

La experiencia puede ser interesante.

Carlos Pastor – Departamento de Siniestros de Glarus Ibérica

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